José Franco, un científico cuya motivación fue un cómic

22-04-2015



Por Armando Bonilla

México, DF. 20 de abril de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- La mayoría de los niños sueñan con llegar a ser un gran abogado, un doctor o un maestro; los más aventurados aseguran que cuando crezcan serán deportistas (futbolistas, boxeadores o luchadores), policías, bomberos o tal vez pilotos de avión, y otros cuantos son los que desde su infancia descubren su pasión por el mundo de las ciencias, como sí le ocurrió al doctor en astrofísica José Franco.

El actual coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCYT) reveló, en una charla exclusiva con la Agencia Informativa Conacyt, que desde niño se sintió atraído por la ciencia y recordó que fue un cómic mexicano de German Butzé, titulado Los Supersabios, el detonante de su pasión por el mundo de la física y posteriormente la astrofísica.

“Los protagonistas eran unos jóvenes que estaban estudiando ciencia y que se enfrentaban a un científico malvado”, dijo entre risas el investigador. “Gracias al conocimiento que los jóvenes tenían de la ciencia podían hacer incluso naves espaciales y viajar a la Luna y a otros planetas; era padrísimo, que tuvieras una herramienta que te permitía hacer lo que imaginabas en tus sueños me parecía maravilloso”, agregó.

Ciencia: de un sueño de niños a toda una realidad

Fue así como el entonces niño José Franco comenzó a inclinarse en favor del mundo de la ciencia, hasta llegar a un punto –ya en su etapa universitaria– en el que aseguró no se veía estudiando las carreras más tradicionales: “Las áreas que más me llamaban la atención en aquella época eran física, matemáticas y filosofía, pero como física y matemáticas están en la misma área y filosofía está en otra, al tener que optar por una de las dos me decidí por físico-matemáticas”.

Tras tomar esa decisión, una de las más importantes en la vida de cualquier persona, el entonces joven universitario comenzó su formación académica en la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); y tras obtener la licenciatura continuó –aconsejado por sus profesores– su formación académica en la Universidad de Wisconsin-Madison, institución donde obtuvo la maestría y doctorado.

Pero no todo fue siempre tan maravilloso para el joven entusiasta, ya que al inicio de la carrera se sintió un tanto desilusionado porque en apariencia no era lo que él imaginaba.

“No te voy a negar que al principio me sentí un poco decepcionado porque pensé que iba a llegar a aprender física nuclear y toda una serie de cosas por el estilo y no, me di cuenta que te llevan de la manita y tienes que aprender las matemáticas fundamentales para hacer investigación, y también la física fundamental básica para poder entender el resto de la física”, comentó.

Los años de estudio posteriores ayudaron al doctor José Franco a entender que sin esos conocimientos fundamentales no se puede realizar ciencia y sobre todo no se puede acceder a otros emocionantes conocimientos.

“Fueron mis maestros quienes pusieron frente a mi conocimientos que me parecieron muy emocionantes, como el problema de la turbulencia. Pero desde la universidad, la astrofísica se convirtió en mi pasión e incluso hice mi tesis de licenciatura sobre ese tema”, manifestó.

Los frutos de su pasión por la ciencia

Derivado de su pasión por la astrofísica y la investigación teórica y práctica, el doctor José Franco cuenta hoy en día con más de 172 artículos de investigación, docencia y difusión. Asimismo, ganó el premio UNAM de Investigación Científica 2002, el Premio de Investigación de la Sociedad Mexicana de Física 2009, el nombramiento de Caballero en la Orden de las Palmas Académicas del Gobierno de Francia en 2011 y la Medalla de la Sociedad Astronómica de México, también en ese año.

Entre sus múltiples trabajos de investigación, el propio José Franco recordó un modelo de emisión de nebulosas gaseosas excitadas por una estrella caliente, el cual le valió su título de licenciatura: “También hice una serie de modelos sobre la estructura del medio interestelar, la respuesta del gas interestelar a la inyección de energía, ya sea por estrellas o por colisiones de nubes”, trabajo con el cual obtuvo su maestría y doctorado.

El impacto de la ciencia en su vida

Haber descubierto su vocación a temprana edad y poder convertir ese sueño en toda una realidad, también retribuyó un impacto positivo en la vida de José Franco, quien aseguró que la ciencia le ha dado todo y que en términos sencillos es la fuente de toda su felicidad.

“La ciencia definitivamente me ha dado todo, todas las satisfacciones han venido por ahí, el ser feliz, el formar una familia, tener un trabajo que en un principio no era bien remunerado pero que ahora sí lo es, estabilidad. Dedicarte a lo que te apasiona y que te paguen por ello es maravilloso, y por si eso fuera poco conocí a la que hoy es mi esposa”, señaló visiblemente emocionado.

Finalmente, dijo que incluso en sus pasatiempos la ciencia está presente: “He podido combinar el trabajo en astrofísica con mi hobby, que es tocar música; soy muy malo en eso, pero me encanta tocar música y tengo un grupo de rock. Todos los que somos músicos malos tocamos rock and roll”, afirmó entre risas el doctor Franco.

Fuente: Agencia Informativa Conacyt. 20 de abril de 2015.

 


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