Luis Felipe Rodríguez, pionero de la radioastronomía en México

24-07-2015



Por Armando Bonilla

México, DF. 22 de julio de 2015 (Agencia informativa Conacyt).- Hoy en día, Luis Felipe Rodríguez Jorge es considerado el pionero de la radioastronomía en México; no obstante, en algún momento durante su formación académica en el extranjero le fue muy complicado dominar los nervios e incluso, a decir de él mismo, un injustificado complejo de inferioridad.

“Recuerdo que me mandaron a Virginia del Este (Estados Unidos) a observar con un radiotelescopio muy grande. Empecé a preparar las cosas pero estaba muy nervioso; el operador del radiotelescopio estaba escuchando el radio mientras esperaba las instrucciones y en el aparato comenzó a sonar una canción de mi paisano Armando Manzanero; curiosamente eso me dio mucha tranquilidad, el poder darme cuenta que otros mexicanos habían logrado triunfar allá”, reveló Rodríguez Jorge.

En entrevista con la Agencia Informativa Conacyt, el investigador emérito del Instituto de Radioastronomía y Astrofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) campus Morelia e integrante del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) –también como investigador emérito– contó cómo fue su andar por el mundo académico y posteriormente en el mundo laboral, hasta convertirse en un referente mundial de la radioastronomía. “Seguí mi pasión y creo que eso es lo más importante en la vida”, aseguró.

El científico relató que desde sus estudios de nivel preparatoria se inclinó por el mundo de la física pero en su natal Mérida, Yucatán, no se impartía la carrera, por lo que tuvo que mudarse a la Ciudad de México para estudiar la Licenciatura en Física en la Facultad de Ciencias de la UNAM.

Realizó su tesis de titulación de licenciatura bajo la dirección de la doctora Silvia Torres Peimbert, quien lo guió en la publicación de sus primeros artículos y lo motivó a realizar una maestría y un doctorado. “En ese momento ella me recomendó que continuara con mis estudios de posgrado, ya que para hacer investigación científica la licenciatura no era suficiente”, dijo.

El también docente relató que ante ello solicitó ingreso a varias instituciones y fue aceptado en la Universidad de Harvard, en Cambridge, Massachusetts. “Durante mis estudios ahí me incliné por el área de radioastronomía en una época donde en México no había nadie especializado en el tema. Al concluir regresé a mi país para comenzar a investigar desde esa área”, recordó.

Su contribución científica

A pregunta expresa sobre sus principales líneas de investigación, el pionero en materia de radioastronomía señaló que en definitiva su primer proyecto de estudio fue su tesis, que giró en torno a un concepto llamado astronomía visible. “Se trata de unas nebulosas muy bonitas llamadas planetarias, y debido a ello fui pensando que durante mi doctorado extendería esa línea de trabajo; pero al llegar allá me di cuenta que había un abanico enorme de posibilidades en cuanto a temas”, comentó.

Añadió que descubrió también el trabajo relacionado con ondas, rayos X, rayos gamma y todo lo que se conoce como el espectro electromagnético. “Eso me pareció fascinante y fue como me incliné poco a poco por la radioastronomía, donde intenté aplicar el conocimiento adquirido en México mediante el estudio de unas nebulosas ionizadas”, relató.

“Derivado de ello, me especialicé en el estudio del gas ionizado en el centro de nuestra propia galaxia. En aquellos años encontramos una cinemática muy violenta y desde entonces se propuso que esa cinemática se debía a la existencia de un hoyo negro supermasivo. Sin embargo, en esa época la gente no estaba a favor de ese tipo de creencias”, agregó el investigador.

Su labor más emblemática

A su juicio, sus trabajos de investigación más representativos fueron los desarrollados en torno a los sistemas binarios de rayos X, que son de dos estrellas en donde una de ellas termina su vida transformándose en un hoyo negro. “El gas de la estrella aún viva entra en el hoyo negro produciendo rayos X”, explicó.

En ese momento, dijo, tampoco quedaba claro si producía expulsiones de gas, lo cual fue demostrado en los años 90 a través de las detecciones realizadas de sus ondas de radio. Asimismo, se demostró que estos hoyos negros eran sumamente parecidos a los hoyos negros supermasivos inmersos dentro de las galaxias y cuyo origen aún no entendemos.

Sus proyectos de investigación activos

Actualmente, de acuerdo con el investigador, en México se presta mucha atención a la formación de estrellas y planetas, conocimiento orientado a entender en otros sistemas lo que ocurrió durante la formación de nuestro sistema solar.

“El trabajo de mucha gente, pero de manera muy importante el de los mexicanos, ha demostrado que las estrellas de tipo solar se forman a partir de una nube que se contrae, generando un producto central, un disco, y que eso poco a poco evoluciona hasta que surge un sistema solar”, detalló.

En ese contexto, dijo, lo que se hace ahora es entender qué sucede en los extremos, es decir, para estrellas mucho más masivas que el Sol (de un tamaño hasta 100 veces mayor). A la par de ello, se estudia qué ocurre con aquellas estrellas mucho menos masivas, que incluso ya no son estrellas sino unos cuerpos llamados “enanas marrón o enanas café”, agregó.

“Estas son estrellas de baja temperatura, las cuales no son tan brillantes como el Sol. Hasta el momento tenemos evidencias de que el mismo proceso de formación ocurre en todos los niveles, pero aún hay agujeros, problemas que estamos tratando de resolver”, comentó.

Finalmente, al señalar la importancia del conocimiento que desde su cancha se genera, el científico dijo que extender los procesos de formación de otros sistemas solares contribuye a satisfacer la curiosidad humana en torno a la formación y origen del universo. “Al investigar estrellas mucho más masivas y mucho menos masivas que el Sol, también consolidamos el conocimiento de la formación de sistemas parecidos al Solar”, concluyó.

El doctor Luis Felipe Rodríguez Jorge es autor del libro Un universo en expansión, el cual figura como el primero de la colección La Ciencia para Todos. Durante su trayectoria como científico ha obtenido varios premios, entre ellos el Nacional Puebla, el Nacional de Investigación en Ciencias Exactas, el Manuel Noriega Morales, así como el Premio Universidad Nacional en el área de Ciencias Exactas.

Fuente: Agencia informativa Conacyt, 22 de julio de 2015.

 


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