GTM, un telescopio internacionalmente competitivo

09-09-2015



Gran Telescopio Milimétrico (GTM) Alfonso Serrano es el proyecto científico más grande y ambicioso del México contemporáneo. El doctor Alberto Carramiñana, director general del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), organismo que junto con la Universidad de Massachusetts (UMASS) está a cargo del instrumento, no duda en afirmarlo.

“El GTM, como está planteado, es por mucho la antena milimétrica más grande del mundo y para ello hubo un compromiso fuerte por parte del INAOE, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y la Secretaría de Hacienda. Ha sido un esfuerzo muy largo como pasa con proyectos como este a nivel internacional pero afortunadamente hoy en día tenemos un telescopio funcional que es internacionalmente competitivo”, dijo Carramiñana.

El GTM se encuentra en la última etapa de construcción, misma que culminará en el año 2016. El director del INAOE detalló que “las perspectivas a corto y mediano plazos son la adquisición e instalación de los paneles que van en los anillos cuatro y cinco, así como un nuevo espejo secundario que sea capaz de recibir la radiación de los 50 metros de la antena, su capacidad total”.

La superficie del GTM está organizada en paneles en forma de anillos para observar ondas de radio de 0.8 a cuatro milímetros. Son cinco anillos concéntricos en total. Desde 2006 el GTM cuenta con 32 metros de diámetro de superficie reflectora primaria, sus primeros tres anillos, mismos que constituyen 800 metros cuadrados de superficie. “Quedaban desde entonces pendientes mil 200 m² de los anillos cuatro y cinco", señaló.

El mayor desafío no sólo es que el telescopio es grande sino que es un instrumento de muy alta exactitud en cuanto forma, movimiento mecánico y alineación de todos sus componentes. La empresa que manufactura los paneles con una precisión en su forma de ocho micras, se encuentra en Italia. Su forma es casi perfecta. Los paneles se montan en estructuras, se alinean de manera individual y después en conjunto.

Por otro lado, “el espejo secundario tiene una forma convexa, como si fuera la parte superior de un huevo. Tiene 2.6 metros de ancho y se hace con una precisión de 15 micras. Toda la radiación que llega a la antena pasa al espejo secundario. Es un elemento crítico porque de ahí pasa a los instrumentos. Lo estamos trabajando con una empresa italiana y en febrero de 2016 es la entrega”, dijo Carramiñana.

En las entrañas de un hoyo negro

Desde 2013 inició la vida científica del GTM —una construcción en forma de antena parabólica, con un peso mayor a dos mil toneladas— donde investigadores mexicanos tienen el 70% de las horas de observación y el resto es para la UMASS, de acuerdo con Carramiñana. Se pueden realizar colaboraciones con colegas de cualquier otra parte del mundo siempre y cuando el líder del proyecto sea mexicano o pertenezca a la UMASS. Ha habido proyectos multinacionales de gran trascendencia como ocurrió en uno de los más recientes esfuerzos por mirar las entrañas de un hoyo negro.

El proyecto llamado Event Horizon Telescope (Telescopio de Horizonte de Eventos en español) donde se sincronizó al GTM junto con radiotelescopios en Chile, Antártida, España, Francia y Estados Unidos a través de distintos estados: California, Arizona y Hawai con el objetivo de estudiar la sombra del hoyo negro que se encuentra en el centro de la Vía Láctea, su interacción con las estrellas colindantes y el gas molecular. El telescopio mexicano aportó más de la mitad de la información y los resultados se publicarán a  finales de 2015.

Luz Olivia Badillo 

 

Fuente: Foro Consultivo Científico y Tecnológico, 4 de septiembre de 2015.

 


Inicio | ¿Quiénes Somos? | Contacto | Ligas de interés

Instituto Politécnico Nacional 195, Playa Palo de Santa Rita Sur. 23096 La Paz, B.C.S. México
Tel: (52) (612) 123-8484 Ext: 3931

www.mexicoesciencia.com