Cibnor, referente en agricultura enfocada a zonas áridas

18-09-2015



Por Ana Luisa Guerrero

México, DF. 11 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- En México aproximadamente 101.5 millones de hectáreas son zonas áridas y semiáridas, es decir, más de la mitad del territorio nacional, según el reporte El medio ambiente en México 2013-2014  publicado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). En esas tierras secas habitaban en 2010, 33.6 millones de personas, equivalente a 30 por ciento de la población del país, según el Censo de Población y Vivienda.

Frente a esta situación, el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) cuenta con el Programa de Agricultura en Zonas Áridas (PAZA), el cual enfoca sus esfuerzos en demostrar el valor de las condiciones extremas en estas zonas, como la alta irradiación solar, los recursos suelo y el agua salobre, así como los periodos recurrentes de sequía para la producción de plantas útiles económica y ambientalmente.

Su coordinador, Ramón Jaime Holguín Peña, detalla a la Agencia Informativa Conacyt que el programa busca aplicar la capacidad científica y tecnológica del Cibnor —que pertenece al Sistema de Centros Públicos de Investigación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt)— para desarrollar y proponer alternativas de solución ante la problemática que afecta al sector agropecuario, para el desarrollo de una agricultura sustentable.

Doctor en Ciencias en el Uso, Manejo y Preservación de los Recursos Naturales por el Cibnor detalla que, entre sus acciones, el PAZA pretende optimizar la superficie agrícola, desarrollar métodos de protección de cultivos y productos agrícolas, incrementar los rendimientos y mejorar el uso del agua y suelo.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Cuál es el entorno de la problemática de las zonas áridas?

Ramón Jaime Holguín Peña (RJHP): Actualmente, 40 por ciento de los suelos del planeta son áridos. Si esta cifra es alarmante, aún queda otra más impactante: dichos suelos están habitados por un tercio de la población mundial. Noventa por ciento de estas tierras se encuentra en países subdesarrollados o en vías de desarrollo, lo que dificulta enormemente erradicar su pobreza. El suelo fértil del planeta ya no lo es tanto. Cuarenta por ciento de los suelos son áridos, y es que solo al año 2011 se perdieron 24 mil toneladas de suelo fértil en todo el mundo, lo que supone una media de 3.4 toneladas por habitante. El entorno es que la tercera parte de la población se encuentra aquí y hay que producir más alimento. La situación es que cada vez hay menos suelo disponible para uso agrícola, ya sea por desgaste, erosión, fenómenos de desertificación o por acciones antropogénicas como la agricultura, además de la crítica situación mundial de la disponibilidad de agua y los fenómenos asociados con el cambio climático.

AIC: ¿Qué es el Programa de Agricultura en Zonas Áridas?

RJHP: El Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) es un centro de investigación cuya misión es contribuir al bienestar de la sociedad mediante la realización de investigación científica e innovación tecnológica, en el manejo sustentable de los recursos naturales. La presente investigación abarca los principales objetivos específicos del Cibnor. El PAZA es un programa académico con la misión de generar conocimiento, formar recursos humanos de alto nivel y transferir el conocimiento generado para contribuir al desarrollo socioeconómico en zonas áridas y semiáridas de la región, de México y del mundo.

Mediante los estudios, tecnologías y sistemas de producción que se desarrollan en el PAZA se pretende optimizar el recurso suelo en la selección de plantas con potencial para ser cultivadas en zonas áridas, desarrollar métodos de protección de cultivos y productos agrícolas con valor agregado. Otro tema de importancia y relevancia en nuestro programa es la investigación para generar metodología para el uso y manejo del recurso agua, de tal manera que permita implementar estrategias a largo plazo para el desarrollo de una agricultura sostenible y sustentable. Es decir, buscamos aplicar la capacidad científica y tecnológica para desarrollar y proponer alternativas de solución ante la problemática que afecta el sector agropecuario en las zonas áridas de México y del mundo.

AIC: ¿Cuándo fue creado?

RJHP: El Cibnor, como entidad coadyuvante del bienestar de la sociedad, en su objetivo estratégico de la formación de recursos humanos en el manejo sustentable de los recursos naturales inicia sus operaciones formales en el año de 1994, ofertando estudios de doctorado en Ciencias en el Uso, Manejo y Preservación de los Recursos Naturales; y para el año de 1998, una vez cumplidas las expectativas del mismo, se consolida ofreciendo estudios de maestría en Ciencias en el Uso, Manejo y Preservación de los Recursos Naturales. La orientación de agricultura sustentable incide fuertemente en nuestro programa ya que ambos están orientados al fortalecimiento y contribución en los sectores que contribuyen al desarrollo nacional agropecuario.

AIC: ¿A raíz de qué se diseñó e implementó?

RJHP: El PAZA fue creado con la visión de generar conocimiento para mejorar la productividad y garantizar la calidad agroalimentaria, focalizada en la generación de conocimiento y tecnología con aplicación en zonas áridas y semiáridas del noroeste de México.

La generación de conocimiento a partir del desarrollo de temáticas de importancia nacional como la seguridad alimentaria están relacionadas con nuestras líneas estratégicas de investigación, las cuales son: Agricultura Orgánica; Fitosanidad e Inocuidad Alimentaria; Agrotecnología y Recursos Energéticos; Agua, Suelo y Clima en Zonas Áridas; y Biotecnología y Aprovechamiento de Recursos Genéticos. Todos los temas del PAZA contribuyen al desarrollo de la agricultura sustentable del país y a la producción y calidad de alimentos.

AIC: ¿Cuál es el perfil de los estudiantes que lo cursan?

RJHP: El Programa de Agricultura en Zonas Áridas cuenta con 16 investigadores, de los cuales 12 pertenecen al Sistema Nacional de Investigadores (SNI), siete laboratorios de investigación, 32 técnicos especializados en las diferentes áreas de apoyo y un campo agrícola experimental. Cuenta con alrededor de 25 estudiantes de posgrado internos del Cibnor. El perfil para los estudiantes de posgrado que ingresan al centro es en la orientación de agricultura sustentable, la cual aborda disciplinas del conocimiento agropecuario proporcionando a los estudiantes de maestría y doctorado las herramientas necesarias para que a su egreso sean capaces de aportar soluciones en la problemática agropecuaria.

AIC: ¿Qué áreas productivas impacta?

RJHP: El PAZA incide particularmente en las áreas agropecuarias y en menor medida en el manejo de recursos forestales no maderables. Además de generar conocimiento en cada una de las áreas, nuestro programa está interesado en la implementación de estrategias integradas de tal manera que nuestra investigación incida de manera más directa en los productores.

Algunas estrategias que estamos implementando residen en incrementar y promover la vinculación y la cooperación en los tres niveles de la toma de decisiones (gobierno, academia y sector productivo), fomentar redes de trabajo, transferencia de tecnología. Además es importante fortalecer la pertinencia, confiabilidad, oportunidad e interacción del programa con los sectores agropecuarios y/o de innovación.

AIC: ¿Qué proyectos (casos de éxito) ha contribuido a desarrollar?

RJHP: En cada línea de investigación se cuenta con casos de éxito. Por ejemplo, en el caso de Agricultura Orgánica se desarrolló una estrategia de comercialización de hortalizas y hierbas aromáticas de los huertos de la mujer en los ejidos José María Morelos y Pavón y Jesús María, en Ensenada, Baja California, un proyecto apoyado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa) y la Secretaría de Fomento Agropecuario (Sefoa) de Baja California. Su objetivo es ofrecer asesoría en buenas prácticas de agricultura orgánica e inocuidad y la integración de dos sociedades organizadas, gestionando su integración, y la formación de dos Sociedades de Producción Rural de Responsabilidad Limitada (S.P.R. de R.L.), requisito necesario para vincular a las productoras y comercializar sus productos mediante contrato legal con la empresa Agroproductores del Cabo, S.A. de C.V.

En la línea de Fitosanidad e Inocuidad Alimentaria desarrollamos varios proyectos, todos ellos enfocados en la detección y manejo de fitopatógenos de importancia económica presentes en Baja California Sur y en el resto del país. Se desarrolla metodología de punta como el silenciamiento génico para generar plantas tolerantes a la infección de virus; metodología para identificar los mecanismos de defensa del cocotero en la infección por fitoplasmas y que ocasionan la enfermedad del amarillamiento letal. También se genera conocimiento para entender los principales mecanismos antagónicos de levaduras marinas hacia los principales hongos fitopatógenos en poscosecha de frutas tropicales.

En la línea de Agrotecnología y Recursos Energéticos desarrollamos varios proyectos; uno de ellos está relacionado con la identificación y evaluación de vacunas comestibles en alfalfa para prevenir la paratuberculosis (Mycobacterium avium ssp. paratuberculosis) de rumiantes domésticos de México.

En la línea de Agua, Suelo y Clima en Zonas Áridas se está trabajando con proyectos como la validación y estudio del yeso agrícola como un bioinsumo para el desarrollo y mejoramiento sustentable de sistemas agrícolas con menor uso de agua de riego.

En la Línea de Biotecnología y Aprovechamiento de Recursos Genéticos tenemos proyectos relacionados con la evaluación de la adaptación en Sinaloa de plantas de damiana propagadas in vitro y con el fin de estudiar su adaptación en zonas áridas.

AIC: ¿Qué impacto ha tenido el PAZA en la región?

RJHP: Se ha contribuido en la región por medio del conocimiento orientado y aplicado en los sistemas productivos de Baja California Sur. Generalmente se ha impactado en las especies hortícolas, hierbas aromáticas, forrajes, frutales, halófitas, plantas del desierto con fines de domesticación, todos ellos para investigar el potencial de comercialización en el mercado regional, nacional e internacional. Asimismo, proveer de conocimiento sobre los recursos vegetales tolerantes a la salinidad y sequía, en las cuales se pueda aprovechar el agua salobre.

Se han desarrollado estrategias agrobiotecnológicas encaminadas a dilucidar los mecanismos bioquímicos, moleculares y ultraestructurales que confieren resistencia a condiciones extremas de salinidad y sequía en especies vegetales nativas de la región, así como evaluar el potencial de estas especies en ambientes protegidos a aquellos bajo el sistema de agricultura orgánica. Este último le ha permitido a los sistemas productivos del estado dar un valor agregado y sello de calidad suprema bajo los estándares de calidad para la exportación como productos orgánicos.

Se han desarrollado sistemas de producción y manejo que aseguren empresas agrícolas sustentables en zonas áridas, incluyendo opciones que sean ambientalmente afines a ecosistemas bajo irrigación con el aprovechamiento de aguas con alto contenido de sales. Se han desarrollado modernas estrategias de diagnóstico, manejo y control de enfermedades y plagas que conlleven al aseguramiento del estatus fitosanitario del estado para continuar como entidad libre de plagas y enfermedades cuarentenarias.

Se han implementado técnicas y metodologías que permiten consolidar una fortaleza para la adquisición, almacenamiento, actualización y diseminación de información y conocimiento sobre agricultura de ambientes desfavorables de zonas áridas, incluyendo lo referente a irrigación salina, biofertilizantes, fitosanidad, agrotecnología, inocuidad de alimentos, manejo del agua, biotecnología agrícola, control biológico y manejo integrado de plagas y enfermedades, salud y producción animal, botánica estructural, fitotecnia aplicada, micropropagación y microbiología agrícola.

AIC: ¿Cuál es la expectativa de crecimiento del programa?

RJHP: La misión del Programa de Agricultura en Zonas Áridas está enfocada en demostrar el valor que representa para la agricultura las condiciones extremas en zonas áridas, como la alta irradiación solar, los recursos suelo y agua salobre y los periodos recurrentes de sequía, para la producción de plantas tolerantes y con potencial a ser cultivadas en ambientes áridos.

Una de nuestras expectativas es fortalecer la práctica regular de entrenamiento de personal técnico y profesional de la región en materia de agricultura de ambientes desfavorables de zonas áridas, así como lo de irrigación salina, y en el desarrollo de tecnologías de transferencia y programas de extensión, difusión y vinculación que pudieran ser útiles económica y ambientalmente, a fin de transferir los resultados a la región.

Proyectamos fortalecer las líneas de investigación del Programa de Agricultura en Zonas Áridas en nuevas oportunidades orientadas a las nuevas líneas de investigación que el país necesita para generar innovación en nuevos productos y/o procesos y generar desarrollos tecnológicos que puedan ser transferidos al sector productivo y/o agroindustrial. Algunas de estas nuevas vertientes del conocimiento serán en relación a la nanotecnología y bioinformática asociada a procesos agropecuarios, ciencias ómicas (genómica, metabolómica, proteómica, transcriptómica), bioingeniería para la innovación; biomimetismo para el descubrimiento de nuevos insumos agrícolas y/o fitoquímicos.

Por todo lo anterior, es importante dirigir la generación de conocimiento en relación a la metabolómica y agroecología aplicada de plantas y que sean estratégicas para las zonas áridas. Son las áreas de oportunidad que nuestro grupo de investigación ofrece como un área de oportunidad para el crecimiento de una agricultura sustentable en la región y en México.

AIC: ¿Cuál es la visión del programa y su contribución en la agricultura sustentable?

RJHP: A partir de la definición de sostenibilidad se deben considerar tres dimensiones: primero, una dimensión de sostenibilidad ambiental y de cambio climático; segundo, una dimensión de desarrollo urbano sostenible; y tercero, una dimensión de sostenibilidad fiscal y gobernabilidad.

Estratégicamente en el programa se desarrollan temáticas que son pertinentes a largo plazo en las estrategias nacionales como son: la agricultura orgánica y protegida, los mercados organizados (cooperativas) y dirigidos, certificación de procesos, valor agregado de productos de origen agrícola y formación de microempresas.

AIC: ¿Los estudios de posgrado que ofrecen están registrados en el Programa Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC) de Conacyt?

RJHP: Sí, ello garantiza su calidad académica y el apoyo de Conacyt con becas para candidatos que cumplan con el perfil y los requisitos. Los proyectos del Programa de Agricultura en Zonas Áridas se llevan a cabo de manera conjunta entre los Programas de Investigación del Cibnor y el programa de posgrado. Por lo que se apoya la formación de recursos humanos en apego al programa de posgrado, cuyos programas están acreditados en el Padrón Nacional de Posgrados de Calidad del Conacyt con nivel de competencia internacional. Las cátedras Conacyt  se insertan y fomentan la formación de recursos de excelencia en nuestro programa y fortalecen las oportunidades de docencia e investigación con otros centros o institutos de excelencia.

El programa de posgrado del Cibnor cuenta con áreas adecuadas para la inserción de las cátedras en la participación de formación de estudiantes de posgrado. El centro cuenta con instalaciones como auditorios, aulas, salones de videoconferencias, salas de cómputo y cubículos para el desarrollo de las actividades académicas de los alumnos; además, cuenta con áreas experimentales y laboratorios para el óptimo desarrollo de los proyectos de investigación y tesis.

Fuente: Agencia Informativa Conacyt, 11 de septiembre de 2015.

 


Inicio | ¿Quiénes Somos? | Contacto | Ligas de interés

Instituto Politécnico Nacional 195, Playa Palo de Santa Rita Sur. 23096 La Paz, B.C.S. México
Tel: (52) (612) 123-8484 Ext: 3931

www.mexicoesciencia.com