Julia Tagüeña, pasión por la ciencia

23-09-2015



Por Nistela Villaseñor

México, DF. 17 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- Además de ser directora adjunta de Desarrollo Científico del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Julia Tagüeña Parga es una investigadora que ha dedicado la mayor parte de su vida al progreso de la ciencia en México.

Tagüeña Parga es física por la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y doctora en Ciencias por la Universidad de Oxford en Gran Bretaña; científica investigadora titular C del Instituto de Energías Renovables (IER), campus Morelos de la UNAM; integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), y miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

En lo referente a investigación, la doctora ha estudiado la física del estado sólido y, en particular, sistemas desordenados, sólidos amorfos, materiales vítreos y materiales porosos nanoestructurados. En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, la investigadora y actual funcionaria habla sobre el camino que la llevó a la ciencia, su gusto por las diversas expresiones del arte y el gran amor por su familia. 

La libertad de elegir

Julia Tagüeña es una promotora de la ciencia por convicción y hasta por tradición familiar. “La ciencia era un tema prioritario en la casa. Mi padre era físico, mi madre estudió Filosofía y Letras, pero también tenía mucha afición por la ciencia. Definitivamente mi familia influyó en mi educación y además me permitió la libertad de escoger una vocación. En mi casa había un respeto total por que las mujeres podían estudiar igual que los hombres”.

Para la especialista, cualquier profesión requiere entrega y pasión, no hay una receta sino que se debe tener un método y orden. “Es cinco por ciento de inspiración y el resto de transpiración. Y eso es para todos. Simplemente decidir que eso es lo que quieres hacer, encontrar tu vocación, tener pasión por ella, porque el éxito viene de la pasión por un tema, por una meta”.

La mujer tiene todas las capacidades para desarrollarse, señala Tagüeña Parga, y pese a que hay una discriminación que indica que la mujer no puede desarrollar ciertas actividades, "la ciencia ha demostrado que eso es absurdo. Simplemente hay que buscar que haya igualdad de oportunidades para poder desarrollar el talento de cada persona”.

Respetuosa de sus congéneres, la investigadora les recomienda no tener miedo y hacer lo que realmente quieren y saben que pueden realizar. “Ahí tienes que tener un acto también más de valor porque hay un prejuicio de lo que son carreras femeninas y lo que son carreras masculinas; hay que saltar ese prejuicio”.

Ese prejuicio también afecta a hombres, asegura la doctora. Por ejemplo, una familia puede esperar de su hijo una elección más convencional como abogado, médico o ingeniero y no carreras como ser físico o filósofo, por mencionar algunas.

“Se han hecho estudios de lo que piensa la sociedad respecto de la ciencia y es muy común que sí hay un respeto por la ciencia, pero no les gustaría que sus hijos fueran científicos; lo ven como una carrera poco útil en el mercado laboral”, expresa.

Le pasa exactamente lo mismo al arte, afirma la especialista, y sugiere a aquellos que quieran hacerlo que no se dejen presionar por la creencia de que “de arte no se va a poder vivir”. La experta enfatiza en la importancia de no caer en esos prejuicios y estudiar lo que realmente se desea, porque es donde se va a ser exitoso.

Satisfacciones de la ciencia

Julia Tagüeña Parga encuentra en la investigación científica una de la profesiones más enriquecedoras, porque la sensación de comprender una pregunta o un fenómeno implica una satisfacción personal enorme. "Más allá de las satisfacciones profesionales está la interna que da el conocimiento. Yo estoy muy agradecida de haber tenido la oportunidad de dedicarme a la ciencia y apoyar el desarrollo científico de nuestro país”.

La investigadora recomienda a la gente acercarse a la ciencia aunque no sea como profesión sino simplemente como un complemento al conocimiento. A su juicio, esta abre posibilidades infinitas, hace ver las cosas de una manera profunda y permite una visión más completa del mundo.

La directora adjunta ha disfrutado todas las formas de hacer ciencia: investigación combinada con docencia, comunicar la ciencia a la sociedad y apoyar a la comunidad académica para que realice investigación. “Depende de tu edad, del momento en que estás tomando una decisión de trabajo”.

Comenta que no solo le parecen notables los grandes investigadores eméritos o los miembros del Sistema Nacional de Investigadores con el nivel III, sino que hay muchos jóvenes admirables. “Es un placer trabajar con esta comunidad, es gente capaz, responsable, con compromiso social. Admiro lo que se ha hecho en este país en materia de ciencia en los últimos años”.

Vínculo entre ciencia y arte

La doctora es asidua lectora de narrativa: novela histórica, latinoamericana —especialmente escrita por mexicanos—, de autores japoneses, y le gusta leer a los premios Nobel de literatura de cada año.  “Estoy muy 'clavada' en las novelas. No tengo mucho tiempo, pero aprovecho por ejemplo los viajes, en el avión, para leer diferentes novelas”.

Según Tagüeña Parga, hay muchas mujeres que están escribiendo y eso le interesa porque el texto escrito desde la visión femenina tiene una riqueza especial.

Y si bien la literatura japonesa le parece complicada, admite que brinda otra forma de ver la realidad, y “eso me gusta porque refleja algo que sucede en ciencia: buscar diferentes visiones y diferentes patrones ocultos”.

Para la doctora es claro el vínculo existente entre ciencia y arte, aunque tal vez no está suficientemente analizado. "Toda expresión artística está basada en ciencia: los pigmentos de una pintura o las ondas sonoras de una audición, por ejemplo. Pero va más allá, hay una relación estrecha por el proceso creativo. La creación en ciencia es muy parecida a la creación en arte y están unidas profundamente”. 

Además de la lectura, la pintura, la música, el teatro, tomar fotografías, guardar archivos fotográficos familiares y disfrutar la relación con sus alumnos, Tagüeña Parga comparte una particular debilidad: sus nietos. “Es la culminación de haberte dedicado a criar una familia. Dedicarme a ellos es una cosa absolutamente divertida, y ahí me doy cuenta de las prioridades, porque si me encargan a los nietos, dejo todo y nada más me ocupo de ellos”.

La doctora destaca la importancia de no frenar la curiosidad natural de un niño y su interés por aprender. “Nos preguntan tanto que hay un momento en que podrías decir: 'ya no me preguntes más', ahí es donde tienes que buscar, si tú no sabes, la fuente para que les puedas contestar. En general, con los niños, hay que tener una actitud muy abierta hacia sus preguntas y acercarlos a la ciencia sin ninguna duda”, expresa.

Fuente: Agencia Informativa Conacyt, 17 de septiembre de 2015.

 


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